Tomajazz review by Yahvé M. de la Cavada


Trio Viriditas – Live At Vision Festival VI (CF 115)

Adam Lane / Lou Grassi / Mark Whitecage – Drunk Butterfly (CF 116)
Hay toda una comunidad de músicos underground que pasean su honestidad por diferentes escenarios y sellos discográficos. No hay entre ellos ningún tipo de factor común más allá de la forma de afrontar la música, que no es poco. Pero la valentía no les pertenece solo a ellos, sino a esos escenarios y esos sellos que con más o menos presupuesto (generalmente esto ultimo) les dan la plataforma para llegar a un publico mas amplio.

Tanto Adam Lane, Mark Whitecage y Lou Grassi por un lado, como Alfred Harth, Wilber Morris y Kevin Norton por otro, han podido beneficiarse de algunos de esos festivales y sellos (particularmente CIMP), entre los que destaca Clean Feed, en donde todos ellos han visto publicado más de un trabajo suyo. Dos tríos con un planteamiento inicial similar (la clásica formación viento-bajo-batería), que acaban desarrollando música muy diferente.

En primer lugar, hay que dejar claro que una grabación inédita del trágicamente fallecido Wilber Morris es un acontecimiento en si misma. A partir de ahí, hay que entender también que Live At Vision Festival VI es un documento único de un peculiar trío que se disolvió en el mismo día que Morris fallecía.

El denominado Trio Viriditas reúne al multiinstrumentista alemán Alfred Harth (que suele firmar como Alfred “23” Harth e incluso como A23H) con dos titanes de la escena neoyorquina, Morris y el inconmensurable Kevin Norton. Harth, que reside desde hace tiempo a caballo entre Corea y Japón (se le ha podido escuchar en varios grupos de Otomo Yoshihide) es un músico multidisciplinar que toca maderas y metales indistintamente. Este detalle puede hacer que afloren similitudes entre este grupo y otro ilustre trío liderado por otro saxofonista-trompetista: el Trio X de Joe McPhee, Dominic Duval y Jay Rosen. Sin embargo, el discurso de Harth carece de la profundidad del de McPhee y, por otro lado, por muy buenos que sean Duval y Rosen, no son ni de lejos Morris y Norton. Tal y como estoy sugiriendo con este comentario, este Live At Vision Festival VI se sustenta principalmente sobre la excelente base de estos dos músicos.

Un papel como el que adopta Harth, que cambia obsesivamente de instrumento, es con seguridad mucho más disfrutable contemplando la actuación en directo que en disco, donde se resiente ligeramente. Hay solos del alemán que empiezan pero nunca llegan a ser desarrollados, dejando al oyente con una sensación confusa. Sin llegar a ser errático, esa falta de focalización hace que destaque aún más la labor de sus compañeros. Morris y sobre todo Norton captan la atención la mayor parte del tiempo, con enrevesadas líneas de contrabajo, un drumming intenso pero orgánico y unas texturas armónicas al vibráfono que hacen de Norton un verdadero prestidigitador.

Si a esto añadimos buenas y muy variadas composiciones, tenemos un disco que, si bien no podemos considerar redondo (el sonido no es perfecto, hay algún dropout que deja incompleto algún tema…), es sin ninguna duda un gran pedazo de música.

Adam Lane, Lou Grassi y Mark Whitecage son tres francotiradores de la escena underground que no dejan de trabajar, moviéndose de un proyecto a otro. Dada la música que suelen producir por separado, uno esperaría que Drunk Butterfly tuviese más free tradicional o, al menos, más rabioso. Sin embargo, estamos ante una grabación serena y reflexiva, lo que no quiere decir que no haya tensión y libertad a mansalva. La premisa es rendir homenaje a viejos maestros (no en vano una de las piezas se llama “The Last of The Beboppers”) manteniendo un carácter contemporáneo; algo que en las liner notes se define atinadamente como “Avant Swinging Bop”.

Whitecage, un gran músico mucho menos conocido de lo que debiera, no sólo brilla al saxo alto (su instrumento habitual), sino que nos obsequia con algunos solos memorables al clarinete. Es natural que sea el solista principal, siendo el único viento, pero es que el saxofonista tiene muchísimo que decir a todos los niveles: ideas, sonido, ejecución… Lane, además de ser un acompañante fantástico, solea con inteligencia y usa el arco en numerosas ocasiones, siempre con éxito. Lou Grassi puede resultar un poco cansino en alguna de las grabaciones de su mastodóntica carrera, pero aquí esta lúcido, intuitivo, sosteniendo el conjunto sin estridencias pero sin dejarlo caer en ningún momento.

En general, todo el aspecto instrumental es de una perfección difícil de ver últimamente. Aunque eso sería suficiente para estar ante un gran disco, las composiciones son tremendas, completamente alejadas del tono casual y marrullero de algunas grabaciones de este tipo. Todo parece estar asimilado, interiorizado y dispuesto para servirse con fluidez y sentido. Los tres miembros aportan composiciones pero, en este caso, Adam Lane se muestra superior (quizá por ser el músico mas completo del trío) firmando los mejores temas del CD.

Poco hay que elucubrar sobre Drunk Butterfly más allá de decir simplemente que se escucha de cabo a rabo con atención y que, al final, uno quiere volver a escucharlo. Esto es lo que pasa con este tipo de discos: uno se acerca a ellos esperando encontrarse lo habitual y se da de bruces con un disco de primera categoría, muy por encima de la mayoría de las grabaciones de los implicados. Que por cierto, tampoco suelen estar nada mal.
http://www.tomajazz.com/discos/breves.php?d=2008-09-01#lane_grassi_whitecage-dru

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